Cambios de los rasgos que ayudan a mejorar la autoestima

En la medida que una persona con autoestima baja adopta las posturas y expresiones de los que poseen la autoestima alta, está estableciendo las condiciones necesarias para fortalecer su firmeza y autoconfianza.

Las manifestaciones extraverbales –entre las que se encuentran los gestos y ciertas posiciones del cuerpo que expresan seguridad- crean imágenes positivas que se reflejan en el cerebro y establecen signos positivos en la personalidad, como son fortaleza, energía, coraje, valentía, responsabilidad y un extraordinario amor propio.

Para mejorar la autoestima es necesario demostrar a los demás y a sí mismo:

Fuerza, energía, coraje y valentía.

Tranquilidad, firmeza y seguridad.

Cuando una persona necesite mejorar su autoestima tiene que modificar sus expresiones externas, porque lo que se refleja hacia fuera también el cerebro la capta, lo interioriza y lo conciencializa.

Las expresiones psicofisiológicas externas que debemos proyectar hacia el medio, a fin de mejorar la autoestima son:

La mirada: Debe estar dirigida hacia arriba, y el rostro orientado hacia el frente, demostrando que no tiene nada que esconder, ni tiene por qué sentirse incómodo.

Su expresión debe ser la de un triunfador y no la de un derrotado, por lo que debe renunciar a los sentimientos de culpabilidad y eliminar su timidez.

La cara: Debe dejar de tener el ceño fruncido, para que desaparezca la expresión de disgusto o confusión.

La expresión de vergüenza y pena que lo acompañan por su sentimiento de minusvalía deben desaparecer, cambiándose por las de satisfacción y alegría, como respuesta a las acciones que va a emprender para triunfar y poder elevar su autoestima

Forma de estar de pie: Debe estar derecho y dejando atrás la forma encorvada y la cabeza agachada.

Forma de sentarse: Debe sentarse de forma erguida y abandonando la expresión de cansancio, agotamiento, aburrimiento y de estar cargando el mundo sobre sus hombros

Forma de caminar: Debe caminar de forma erguida, con pasos largos y firmes, con los hombros hacia atrás y la frente en alto, dejando atrás la posición encorvada y la cabeza agachada.

Es necesario dejar de caminar con la cabeza hacia abajo y sacar las manos de los bolsillos, para no expresar abatimiento, desaliento, preocupación y desocupación.

La concienciación de estos rasgos positivos trae como consecuencia los cambios necesarios para que la autoestima aumente.

2017-10-19T13:40:28+00:00

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