La navidad me estresa. Algunos trucos para superarla

Nos dicen que la navidad es una época de alegría, de ilusión, de fiesta, de reuniones familiares, de reencuentros entre amigos, una época para dar y recibir regalos, de grandes banquetes, comidas copiosas, etc., sin embargo, 6 de cada 10 adultos la navidad le genera estrés, un sentimiento de inquietud, nerviosismo y en algunos casos hasta de depresión y tristeza.

En este artículo te explicamos cuales son las principales causas del estrés navideño y qué trucos puedes utilizar para salir lo más airoso posible de estas fechas.

EL DINERO

A nadie le extrañará que el 70% del malestar que generan estas fiestas tenga que ver con lo económico, porque el gasto que solemos realizar en estos días supone para muchas personas un  foco activo de ansiedad. No solo porque es la época del año en la que más regalos hacemos,  sino porque también es cuando más compromisos sociales tenemos, en los cuales, siempre gastamos algo, ya sea porque somos invitados y llevamos algún detalle, porque somos los anfitriones y el gasto se dispara o simplemente porque aunque lo intentemos evitar, nos vestimos, calzamos y peinamos de forma especial para dicha ocasión y todo esto tiene un coste económico.

  • Elabora una lista de la compra, ya sea para los regalos como para las comidas y cíñete a ella.

  • No te dejes llevar por el consumismo. Se práctico y compra solo lo necesario.

  • Intenta ponerte un presupuesto realista y cúmplelo en la medida de lo posible.

  • Se organizado a la hora de hacer las compras y no esperes al último momento.

  • Evita las tentaciones, intenta llevar solo dinero en efectivo. Es difícil no dejarse tentar por los reclamos que encontramos en estas fechas en las tiendas, así que prueba a salir con el dinero justo que habías pensado gastar, deja las tarjetas de crédito en casa.

  • Busca actividades que hacer que sean gratuitas, de este modo gastarás poco y te divertirás.

COMPROMISOS SOCIALES

Como ya hemos dicho, son fechas en las que tendemos a reunirnos con mucha gente y lo hacemos en un período de tiempo muy limitado.

Porque a parte de las cenas en los días señalados, hay que sumar las cenas de empresa, las cenas o comidas con amigos, con familiares cercanos o lejanos y si además pertenecemos a algún club deportivo, una peña, una asociación cultural, un grupo de padres, vecinos, etc., nos vemos rodeados de celebraciones y de gente con la que interactuar. Si eres una persona abierta y que disfruta estando con mucha gente, estupendo, porque disfrutarás con estas fechas. Sin embargo, si te cuesta más socializarte, eres más bien tímido o simplemente disfrutas de la soledad o de la poca compañía, quizás la navidad no sea tu época preferida.

Al margen de nuestras preferencias, entre tantos compromisos hay algunos especialmente que se nos hacen cuesta arriba, ya sea por la presencia de ese amigo, compañero, familiar o conocido con el que no nos sentimos cómodos, nos referimos a esas personas con las que no congeniamos y con las que solo coincidimos en estas fechas y que su sola presencia ya nos genera malestar, incomodidad, mal humor, etc.

  • Reúnete con un ánimo conciliador, te beneficiará más que si acudes a los actos de mal humor, con desgana y con pensamientos negativos.

  • No anticipes, no tienes una bola de cristal y no sabes qué es lo que va a pasar, déjate llevar y piensa que lo puedes pasar bien.

  • Aprender a decir NO, ya que no siempre es necesario acudir a todos los eventos o compromisos.

  • En las reuniones familiares intenta evitar temas de conversación que generen discusiones o que resulten comprometedores.

CAMBIO DE RUTINAS

En Navidad nuestra agenda se llena de cosas que hacer, mantener la rutina nos resulta complicado y esto puede generarnos cansancio, tanto físico como mental. Físico en el momento en el que salimos más, intentamos aprovechar las horas del día al máximo ya no solo para poder realizar las compras o asistir a los compromisos que tenemos sino porque también las ciudades cambian su aspecto e invitan a pasear.

El cansancio mental viene por la anticipación y la planificación de todas esas tareas,  compromisos, compras, etc., pero también nos agotan las aglomeraciones y el ruido que se genera en los lugares cerrados que nos obliga a tener que concentrarnos más para realizar cualquier tarea y al final, nos pasa factura.

Tampoco debemos olvidarnos de las comidas copiosas a las cuales no estamos acostumbrados y es fácil caer en algún exceso.

  • Concédete tiempo para ti. Comprométete contigo mismo para no ver a nadie, descansar, y desconectar.

  • Compensa los excesos con comidas más ligeras los días posteriores y con algo de ejercicio o paseos relajantes.

  • Intenta evitar las aglomeraciones, realiza las compras en las primeras horas del día y planifícate un tiempo determinado para cada tarea.

  • Puedes realizar las compras por internet o en comercios locales, así evitarás los espacios muy concurridos y ruidosos.

  • Si puedes, regálate bienestar o pídele a los Reyes una actividad gratificante, ya sea un masaje o una sesión de cuidado personal. Invierte en ti.

  • No te apresures en volver a la rutina, verás como a los pocos días de haber terminado las fiestas poco a poco todo vuelve a la normalidad. No te presiones.

Pero sobretodo, no magnifiques, relativízalo todo y en la medida de lo posible DISFRUTA.

El estrés que genera La Navidad es temporal, tiene un inicio, unas causas y un fin. Una vez que finalicen las fiestas y volvamos a nuestra rutina, en poco tiempo deberíamos dejar de sentir esos síntomas de ansiedad, cansancio, inquietud o tristeza de los que hablábamos al principio. Si en tu caso esto no ocurriese y pasados estos días los síntomas persisten o van en aumentos, no dudes en ponerte en contacto con un profesional.

2017-12-22T00:15:59+00:00

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