Está claro que la situación por el confinamiento actual que estamos viviendo es única, excepcional, y como tal, es como debe tratarse. Son muchas las emociones a las que nos hemos tenido que enfrentar a lo largo de estos últimos meses, desde el miedo, incertidumbre, desasosiego, ira, rabia, ansiedad, esperanza, etc.

Una de las cosas que tenemos que tener en cuenta, es que muchas de las emociones que vamos a sentir, surgirán debido a la situación de crisis, de aislamiento, etc; pero otras puede que las tuviéramos anteriormente y solo se estén intensificando. Son emociones predominantes que todos tenemos en nuestra vida y que ahora surgen con más intensidad haciendo que sea más difícil manejarlas.

Al enfrentarnos ante una crisis, nos enfrentamos a diferentes emociones que no solo afectan a nuestro bienestar emocional y mental, sino también a las relaciones con el entorno más próximo.

Ahora más que nunca, es importante que reforcemos los pequeños actos.

Conseguir una buena relación durante este período, nos ayudará a reforzar nuestros vínculos familiares.

Pero no siempre es sencillo, ya que es normal que pasemos por algunos momentos difíciles en la convivencia durante el confinamiento.

A continuación vamos a identificarlos y ver de qué manera podemos combatir los momentos difíciles con los que nos vamos a encontrar durante el confinamiento.

Tensiones causadas por una falta de entendimiento

No siempre expresamos lo que queremos o necesitamos de la mejor manera, lo que puede ocasionar que nos sintamos especialmente ofendidos en alguna ocasión.

Los malos entendidos, pueden hacer que surja una situación tensa en la relación, el momento de afrontarlos quizás no sea cuando la tensión sea elevada, sino que es aconsejable posponer la conversación cuando la tensión haya desaparecido, de esta manera no diremos cosas de las que luego nos arrepintamos.

Posponer la conversación cuando la tensión se haya disipado

Ahora más que nunca es necesario tener paciencia, tanto con nosotros mismos como con los demás.

Sensación de falta de espacio

Necesitamos dedicarnos un tiempo y espacio diario para nosotros mismos, es muy importante buscar un espacio propio en el que no haya contacto con nadie durante un tiempo.

De esta manera, podremos tomar consciencia de nuestras necesidades y disipar la sensación de agobio que durante estos días podamos llegar a sentir.

Tomarnos un respiro de los demás

Cambios de humor

Es normal que tengamos ritmos distintos a los habituales y por tanto, nuestras emociones variarán según el momento y el día.

Hay que respetar que no todos los miembros de la familia pasan por las mismas emociones al mismo tiempo, no todos afrontamos las situaciones difíciles de la misma manera.

Por ejemplo, cuando uno está más activo, puede ser que otro miembro de la familia se sienta más agotado, decaído e irascible.

Cada uno tenemos unas prioridades y necesidades diferentes y tenemos que ser capaces de respetarlas y aceptarlas.

Reproches

Es muy importante que intentemos evitar el intercambio de reproches y quejas, en estos momentos en los que tenemos que pasar mucho tiempo juntos.

Intentar relativizar y no dramatizar determinadas situaciones o acciones que nos molesten de los demás

Eso si, en cuanto sea posible y la tensión se haya disipado, es importante retomar estos temas para hablarlos y llegar a un entendimiento de una forma calmada con el fin de poner una solución a estos conflictos.

Family

Teletrabajo

Debido a las circunstancias, es probable que algunos miembros de la familia o incluso nosotros, no sepamos qué va a ocurrir con nuestro futuro laboral o que nos hayamos tenido que adaptar a un cambio como el de trabajar desde casa.

Todo esto, añadido a la incertidumbre sobre la situación vital que se nos plantea, puede que esté generando ciertos conflictos entre los miembros de la casa.

“Delimitar espacios y tiempos puede ser una solución”

Buscar un espacio en casa donde trabajar y delimitarlo del espacio de descanso y juego puede ayudar no solo a que nos concentremos mejor, sino a que desconectemos con mayor facilidad. Los horarios tanto de trabajo como de descanso se tienen que organizar adecuadamente para que los minimizar estos conflictos.

Es necesario que tengamos paciencia y seamos comprensivos y respetuosos tanto con nosotros mismos como con los demás, puesto que estamos atravesando un momento en el que podemos ser más vulnerables.